Todo lo que sé sobre novela negra, de PD James

PD James es una escritora de novelas de muerto en marcha a la que no sólo no he leído, sino que fíjense que no me corro por leer.

Sin embargo, no he podido resistirme a un libro que se titula, o han titulado en nuestro sacro idioma, “Todo lo que sé sobre…”

Hay que tener muchos huevos para titular Todo lo que sé sobre [algo] y que sean sólo 208 páginas.

En realidad, en este volumen hay mucha confusión. Primeramente, la autora se llama PD. Dado que escribe en el siglo XX y XXI, me resulta ofensivo que oculte su verdadero nombre (¿Patricia Diana?) en busca de aceptación mercantil como si, desde hace ya más de una era glacial, alguien viera con malos ojos que las mujeres escribieran en sus propias habitaciones vanidosas. Ha sido un larga lucha, la nuestra, sobre todo: la mía, porque las mujeres puedan ver sus nombres en las cubiertas de los libros y envanecerse. Y va PD y nos hace retroceder, a nosotros, los luchadores por los derechos intelectuales de las mujeres, un par de putos siglos. PD, avergüénzate o dinos que te llamas Paco Díaz.

Y: la cosa en inglé no se titula Todo lo que sé ni sobre novela negra. ¡Más complejos, amigos! Resulta que el volumen se llama “Talking about” y “detective fiction”, lo que google traduce como: Hablando de ficción detectivesca.

Entendemos que a los editores les ha parecido cutrillo y menor un libro menor sobre un género menor, como es ese del muerto en marcha.

Ay.

Hay (ahí) varios tipos de ensayos: está el ensayo mayor (Steiner, Slotedijk), está el ensayo divulgativo (Savater), está el ensayo de perezoso ingenio (Bayard) y está el ensayo de Eloy Fernández Porta, que todavía no sabemos si es una broma o, nosotros, imbéciles.

James, Paco, nos da un ensayo divulgativo, y por eso agradecemos una cosa: aprendemos. James no tiene ni una sola puta idea personal sobre la novela de detectives, sino que se limita a contarnos que la cosa empezó con La piedra lunar, que hubo una Edad Dorada, unas mujeres matando la tarde del té con tramas a ganchillo (Agatha) y un desvío fenomenal en el país vecino con la “hard-boiled”: Chandler y Hammett.

Luego nos cuenta que ella, por matar, mata en sus papeles a quien sea, menos a los niños.

Freud deduciría de esto algo muy obvio; yo también.

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