The master, de Colm Toíbín

Sospecha de las ocurrencias, amor. Colm (os advierto de que el nombre tiene tela) Toíbín (ya dije) va y nos propone, propuso (2006), una novela sobre Henry James, en concreto sobre un puñado de meses de su vida, entre el año 1895 y el año 1899. Si esto no os parece ya suficientemente acojonante, ojo al dato: además Colm (oscuro patronímico) hace algo muy original: ver la existencia toda de Henry James, en esos años, desde el punto de vista de su calvicie.

Sí, habéis oído bien: desde el punto de vista.

En sus 450 páginas, The master nos presenta a un Henry James aturullado por su calva, y todo lo que hace lleva en sí mismo el trauma de ser calvo, la duda de si en realidad ser calvo es o no el origen de su literatura, y aún de su soltería. Va a un baile, por ejemplo, o a un té, y mira a los hombres, y si son calvos, medita sobre cómo sobrellevan su calvicie, y si no lo son, pues piensa en cómo sería no serlo.

Obviamente, este planteamiento sobre la vida y obra de Henry James nos hace sospechar mucho de Colm (oscilante nombre propio) Toíbín: de hecho, estoy seguro de que Colm (os pido perdón por ser tan coñazo) es calvo, y que como él es calvo y ser calvo le tiene obsesionadito, pues va y habla de la calva de Henry James para hablar de su propia calva. A lo mejor Henry James ni era calvo ni nada. Y si lo era, ¡a lo mejor le importaba tres cojones!

La solapa del libro me da la razón, o al menos solidifica mis sospechas: Toibín ganó en su día un premio a la mejor novela “con calvo” del año. Hay premios así. Mejor novela calva del año, mejor novela gay del año, mejor novela con niño negro del año. Hay premios así.

Lo que viene siendo el libro resulta ameno, superficial, de prosa sosita. Oímos mucho pensar a Henry James, sobre todo acerca de su puta calva, y poco más. No se entiende por qué el autor nos elige esos meses concretos y selectos de la vida del maestro, ni por qué se detiene todo en el año 99, cuando evidentemente uno es calvo de ahora en adelante, y hasta la muerte (1916); ni por qué son 13 los capítulos, cifra, amén de fatal, indicadora de que el autor ha escrito o estructurado la novela un poco a lo tonto.

El caso: si les interesan los calvos y su modo de comprenderse a sí mismos, lean este libro. A mí, poco me interesan. He leído esta novela porque Andrés Barba y Javier Marías la recomendaban paralelamente en una encuesta de Abc Cultural, recomendación ciertamente nada sospechosa, porque ninguno de los dos, que se sepa, es calvo.

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.