Carcelona, de Marc Caellas

Como anti-guía turística o callejero de jeremiadas se presenta este librito de Marc Caellas, donde la ciudad a debate es, claro, Barcelona.

A los que no somos de Barcelona y, por tanto, somos de sitios mejores, nos da algo de pereza constatar la evidencia de que esa ciudad es una puta mierda, toda vez que lo sabemos desde hace tiempo y sin necesidad siquiera de pasar una tarde en el Raval.

Los barcelonses, sin embargo, mientras se lo permita Melusina, sí encuentran tiempo y ganas de detallarnos los rigores invernales, vernales, estivales y otoñales de la ciudad de Vicky y Cristina, en una enumeración topográfica y leguleya de sus disparates sucesivos y de sus remodelaciones a peor, todo ello por culpa de esa fea burguesía de telar e imprenta, y de sus muchos hijos pijos, que tanto (se) aburren.

Marc odia Barcelona porque se prohíbe hacer muchas cosas, salvo ser del Barça y montar una editorial. Esto debería de haber dado en una urbe atlética y muy leída, pero ha dado en un par de tiendas de ropa Nike y en que publiquen a Paul Auster. Putadón.

Luego es que no follan, allí. No follarse catalanas es sin duda un problema, una confusión, de exclusiva responsabilidad masculina. Casi nadie de Madrid que va a Barcelona vuelve sin follarse a una catalana. Yo creo que es más fácil follarse a una catalana que follarse cualquier otra cosa. Dicen que el Primavera Sound de este año tiene un cartel insuperable, y que vayamos a ver a Wilco. Siempre vamos al Primavera Sound, y nunca nos importa si toca Wilco: enteraos.

En fin. Barcelona ya saben que es una de mis simuladas repugnancias en este blog. Odiar Barcelona desde cualquier otra ciudad del mundo es entretenido. Odiarla in situ, viviendo en ella, es -ya lo dije un día- pelín snob.

Esta entrada fue publicada en Género menor. Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a Carcelona, de Marc Caellas

  1. Lansky dijo:

    Pereza me das, pero bueno, allá voy: ¡este es mi malherido, faltón y previsible!

    Barcelona es bonita, como todo Parque temático, pero es cierto, no se puede vivir en un parque temáticvo (o sí), sobre todo no se puede vivir en el mismo parque temático que Arturito Menos

  2. Xavi C. dijo:

    Yo debo vivir en una Barcelona diferente, esa que no sale en los mapas que os dan en Informació i Turisme. Supongo que odiar a Barcelona desde Barcelona es pelín snob, aunque también podría ser que en esta ciudad sabemos vernos las vergüenzas –a otras les cuesta un poco más–, tanto o más que los foráneos que nos vomitan los aviones de Spanair –quise decir, Vueling–, los autocares de Alsa o los AVEs de lejanas tierras. Armados venís con cámaras dispuestos a llevaros un pedacito de Raval, de Rambla, de Sagrada Familia, de 4 gats y del virgo de una catalana, según parece. Pues vaya, ¡qué le vamos a hacer! Existen otros mundos, como se dice, y están en Barcelona, como el pueblecito dentro de la urbe que es Sant Andreu, ¿lo conoce usted? ¡Ah claro! Es que más allá de las putas del Raval, de los lateros de la Rambla, de las borrachas del Primavera Sound, de las guiris enfarlopadas del Sònar y de las editoriales que no nos publican y nos relegan al blog, pues está claro, no hay más Barcelona. Y la que hay, es una mierda, lo digo yo que no soy de ella y me veo obligado a vivir en su infierno noche y día.

  3. M dijo:

    poco original me pareces
    me encanta que odien mi ciudad!!!!
    un petó, guapu!

  4. Trendy Sandy dijo:

    se odia a barcelona x lo [censurado]

  5. Lansky dijo:

    Yo si me da la gana puedo vivir en Barcelona: tengo pasaporte

  6. Anónimo dijo:

    Barcelona aburre, es una repetición, la mercé, el sant joan, el sant jordi, la diada, el sonar, el borne, el raval, direccion mar o direccion montaña, los domingos a medio gas con guiris mirando edificios de gaudi, gaudi, diagonal, tetre del liceu, drassanes, la barceloneta y el mar. Se extraña haber vivido alli desde madrid, pero aburre año a año.

Los comentarios están cerrados.