El desguace de la tradición, de Juan Aparicio Maydeu

Como cosa este libro me gusta más que como conocimiento. Hay que conseguir que todos los libros sean cosas, una manualidad, y que pasar páginas sea tan relajante como explotar las burbujitas del plástico que protege los televisores. Hago este post por la foto; el libro ya me lo leí hace días y hoy es viernes. Nada tan de viernes como zorritas en los cuartos de baño apañando su estrategia.

El libro, en fin, tiene 1024 páginas. 24 páginas son justamente las que ha escrito Juan Aparicio Maydeu; las otras 1000 son puras citas. Citas, citas, citas, tengo una cita, dicen los adoles, medio corriéndose. Pues bien, Maydeu tiene 1000 citas. Jódanse.

Son citas en español, en inglés, en italiano y en francés. Sin traducir. Eso no quiere decir que la cita en español sea de un español; a veces es de un francés. Y a veces un francés se cita en inglés (Guy Debord). Así que toda esta poliglotía mareante es un capricho del autor, un snobismo particularmente indignante. Ubi sunt, criterio.

A lo mejor no os lo creéis, pero en el libro también se cita a Bruce Springsteen y a Aerosmith, unas canciones que tienen. Yo no le he pillado la gracia.

La mayoría de las citas son maravillosas. Este libro, como desguace, lo es más de epígrafes que de cualquier otra cosa. En los desguaces uno encuentra lo único que funciona de un automóvil concreto; el retrovisor, la palanca de cambios, una rueda. A lo mejor lo único que funciona de un autor es una cita, un cacho de su cerebro. Lo demás era una mierda.

El autor es un profesor de universidad. En la universidad a “leer” se le llama “firmar el pacto narrativo“. Lo repite quinientas veces en el libro. Me ha puesto enfermo. Firmar el pacto narrativo. La gente cree que lee libros y en realidad están todo el día de contrato en contrato y de póliza en póliza, firmando que te firmarás, sin atender a la letra pequeña, como es costumbre.

Esta visión hipotecaria de la literatura es sumamente desalentadora. La teoría literaria son un montón de pisos vacíos.

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16 respuestas a El desguace de la tradición, de Juan Aparicio Maydeu

  1. letspretendwewere dijo:

    es JAVIER aparicio maydeu y es director del máster de edición que tantos hemos cursado con ilusión exacerbada en barcelona. a mí me gusta.

  2. María dijo:

    Imagino que habrás leído el libro con algo más de detenimiento que el del autor en la portada.
    Otra reseña para que te aplaudan, seguro. Enhorabuena

  3. Anónimo dijo:

    Ya tiene mérito hincarle el diente a un libro con ese título, que al menos tiene la honestidad de anunciar el derroche de pedantería que contiene. La foto sí que parece más comestible.

  4. Lluis Cambó dijo:

    De acuerdo. El resabio idiomático es una cosa irritante. Pero en su currículo puntúa doble. Ya se sabe, la academia, presumidita. Moraleja: allí donde no tengas nada que decir dilo en otro idioma.

    Contiene citas estupendas, claro, tú lo has dicho, de eso va. Citacionismo. Y ya. Aun así, creo, le sobran como doscientas. [Sugerencia para faja editorial: puede contener trazas de huevo y frutos secos.]

    A estos acopios, recetarios, se les decía centones. Pero, he ahí, las citas tenían que estar ordenadas, a su aquella manera. Hofmannsthal escribió uno y lo llamó “El libro de mis amigos”. Sinceridad.

    Te ha faltado una mordida a la idea de colocar un destornillador [icono] a la cabeza de cada una de las citas. La ocurrencia, en su repetición, resulta boba, la sensación que da es de coletilla. Los fideos comiéndose la sopa. Uno de esos tics que gastan los, así, profes para ser/parecer [para pactar] más chachis. Y sí, el libraco está lleno de chachismos. Podía, ya puesto, haber utilizado un sistema de llaves inglesas, niveles, espátulas, alicates, tenazas, soldadoras… digo. Qué sé yo: sistema, eso, o en su defecto, caja de herramientas variadita.

    Aquí el paripé y la farándula [atención a la absoluta falta de ideas, atención a la ristra de tópicos]:

    Y la miga, ¿dónde?

    ¿Dónde las apuestas?

  5. Ar Lor dijo:

    No me jodas, lector. Lee el libro, que se ve que no lo has leído.

  6. VD dijo:

    “Al padre le pareció más urgente echar de allí a Gregorio, tranquilizar a los
    huéspedes, los cuales no se mostraron ni muchos menos intranquilos, y parecían
    divertirse más con la aparición de Gregorio que con el violín.”

    Soy yo Kafka y te juro que me levanto de la tumba para meterle una hostia.

    Si éste es crítico, yo soy el jodido Alexander Pope.

    • julian bluff dijo:

      A Kafka no le hace falta salir de la tumba para forrar de hostias a los profesores españoles de filologia metidos a literatos. Al parecer, este, por lo menos, se dedica mayoritariamente a citar. Y muy bien que hace, como diría el gran popy blasco. julian bluff.

      • VD dijo:

        Yo pensaba, Gracq, digo bluff, que los sapos se revolvían en las tripas por beber agua de pozos contaminados y entonces se escupían y así nascían los libros. ¿O eran los vivíparos unamunianos? No sé. Comoquiera que sea, poeta nascitur, non fit, como decían los jodidos antiguos. Y es que citar está tirado. Sólo hace falta cortar y pegar.

  7. MetaateM dijo:

    Uy uy uy, 1024 es 2 a la 10. Seguro que hay algo ahí, Juan. Alguna metacosa. Míramelo a ver.

    Por cierto, qué pechotes.

  8. En los edificios de la teoría literaria no hay zorritas apañando la estrategia del viernes noche, sólo un arquitecto inútil que se pregunta por qué nadie quiere alquilar las habitaciones.

  9. VD dijo:

    De todas formas hay teoría y teoría. La lista de reyes godos que merecen respeto es amplia y variada: Jacobson, Tynianov, Mukarowsky, Propp, Genet, Jauss, Bajtin, Barthes, Lotman, Damaso Alonso, Ingarden, Dolezel, Guillén… Y es que no cometamos el error de generalizar. Nos quedamos con No Passion Spent de Steiner, de acuerdo, y con los Plotones, Aristónteles, Aulo Gelios, Varrones, Nicolases de Cusa, Alcuinos, Castelvetros, Tassos, Popes, Luzanes, Lessings, Schlegels, Hegels, Freges, Brunetières, Lombrosos, Benjamins, Curtius, Auerbachs, Canetis o Trías. Por citar que no sea.

  10. jonan dijo:

    Lo de citar en lengua original (o no original, es lo mismo) sin rebajarse a traducir para la plebe era algo que ya hace años le gustaba mucho hacer a Jon Juaristi… otro pedante que te cagas.

  11. Anónimo dijo:

    Recuerdo una conferencia de Javier Sádaba en la que dijo que “saber es saber citar”. La conferencia iba sobre las relaciones sentimentales, creo recordar. Tras pasarse el 95% del tiempo citando y glosando lo que otrs habían dicho, le llegó el momento de contar su opínión. Lo que dijo no pudo ser más convencional y previsible. Resulta que JS no tiene ninguna cosa interesante y original que decir sobre el asunto.

    Deduzco que el libro que se comenta está en esa misma línea de carencia de pensamiento y de criterio que no ha impedido a una buena cantidad de paquetes figurar en determinadas tribunas.

    No me consta que luego JS hiciera una transferencia bancaria a Platón, San Agustín o Foucault.

  12. sarampión dijo:

    El autor incluye algunas citas (entre miles) en un idioma que no es el de la edición original, cita a un par de figurines pop de dudosa relevancia y habla de pacto narrativo en (subjetiva) demasía. Mmm… ¿Esto pretende ser una crítica o estás tratando de “epatar” fuera del tiesto? (épater, en el original)

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