Viaje en una palabra al interior de la mente infernal, de Jenny Schwurt

Tengo a todo el blog investigando el futuro de la literatura. Es decir, a una becaria a media jornada jugando al buscaminas. La literatura no tiene futuro, ni mina que buscar. En todo caso, estamos ahí, viendo nacer el apocalipsis.

Según nuestros gráficos rigurosos hechos con tantas rayas que a veces perdemos la cabeza y nos follamos entre todos sobre la fotocopiadora (y tal), la autoedición es un misterio. Ya trajimos a plaza pública un libro editado o autoeditado en Bubok. Se titulaba Respirando apenas y su autor, Evilasio Sarralde, nos sirvió para descubrir la primera verdad (#1) del mundo de la autoedición:

PRIMERA VERDAD DEL MUNDO DE LA AUTOEDICIÓN. El autor se convierte en autor sin necesidad de editor, pero, como contrapartida, se convierte asimismo en su propio editor, su propio jefe de prensa y, esencialmente, su propio explotador.

Obviamente, Evilasio Sarralde ve publicado su libro on line y dice, guay, ya tá. Pero luego dice: ¿y? O sea: ¿quién va a comprar este libro, mi familia? No, lo tiene que comprar EL MUNDO. ¿Cómo va a comprarlo si no lo conoce? Ah, migo: la prensa. ¿A quién se lo mando gratis pa que me lea? Ah, miga: al mejor blog del mundo: este que estás leyendo.

Bien es verdad que muchos autores tradicionales envían también aquí sin coste sus novelas recién publicadas, y que, por tanto, no hay en esto tanta diferencia como pudiera parecer.

Ahora nos toca Kindle Direct Publishing, la plataforma de generar escritores de Amazon. Jenny Schwurt [link] (os ponéis unos nombres de cojones, queridos) me manda de gratis su libro, titulado (sic) Viaje en una palabra al interior de la mente infernal. Nos cuenta Jenny que es su primer libro, “un poco raro” pero “escrito con el corazón”.

Cojonudo, Jenny.

Volvamos atrás. Volvamos al infinito. Volvamos a Amazon.

Al entrar en Amazon.es en una primera visita, en la interfaz aparecen ya varias decenas de libros. Son todos libros famosos, libros pertenecientes a listas de más vendidos o libros promovidos por las editoriales, previo pago a Amazon (esto me lo estoy inventando; pero la verdad también se inventa). Bien, a partir de ahí, uno puede pinchar en un libro famoso y llegar a más libros famosos de su autor o a otros libros famosos que han comprado clientes que vieron el libro famoso y así entrar en una espiral de libros famosos que parecen estar comprándose los unos a los otros. Si se pincha, por otro lado, en las listas de más vendidos, se llega a libros famosos, libros gratuitos clásicos, libros a precios de risa clásicos y libros a precios de risa que no conoce ni su puta madre: la autoedición. En cualquier caso, pinchando que te pincharás, es imposible llegar a ningún libro que uno no conozca o que no sea famoso si no está en el top 100, esto es, es imposible toparse con un libro como Viaje en una palabra al interior de la mente infernal.

Lo cual me hace maliciar lo siguiente: yo escribo un libro, lo subo a Amazon, me doy cuenta de lo que Malherido cuenta en el párrafo anterior, cojo y escribo a mis amigos y conocidos para que lo compren, incluso a algún blogger conocido para que me lo reseñe, y aún así no pasa nada con mi libro, que sólo cuesta 3 euros, 1 euro; y entonces voy y digo: soy el más listo, y cojo 2.000 euros de mi cuenta corriente y me compro mi propio libro 20 veces por semana, o 12, o incluso 78 veces por semana, según incida eso realmente en la entrada de mi libro en el top100, o según el ritmo al que esté comprando otro cabrón su propio libro. Cuando ya estoy el número 1, o el número 7, justito por delante de Pérez Reverte, llamo a un periodista cultural tolai y le digo que me he autoeditado y que vendo más que Pérez Reverte, que el mundo es tope ilusionante, que la literatura, sí, tiene un futuro de la hostia, y que me saque en su periódico -es decir, que me integre en el sistema literario tradicional- para seguir vendiendo libros y, de hecho, venderlos de verdad por primera vez.

Dado que Amazon da a sus autores el 70% del precio de venta de sus libros si este supera los 2 euros (o los 3: no me acuerdo) si uno invierte 2000 euros en comprarse su propio libro en realidad sólo invierte 600 euros en comprarse su propio libro.

Comprarse el libro propio es una cosa que se le ha ocurrido toda la vida a los autores . El problema era que el libro del autor tradicional costaba 20 putos euros y no era plan de comprarse 100 ejemplares de mierda, cantidad apenas simbólica, y además darle 2000 euros al librero y al editor para ver retornar tú por tu parte sólo 200 euros (el 10% del autor). Pero si tu libro cuesta 3,45 euros y si de su precio te llevas el 70%, ¿por qué no comprarse 1000 ejemplares y ver qué ocurre? Seguramente hay que pasarse la tarde entera abriéndose usuarios falsos, cuentas de correo falsas y hasta borrando de tu kindle tu propio libro para que quepa tu propio libro, comprado otra vez. Esto no es un problema tan grande si consideramos que esos usuarios falsos pueden servir además para hacer comentarios elogiosos a tu propia obra, sin olvidar hacer alguno a una obra a voleo que ande por allí, no sea que alguien se dé cuenta de la artimaña.

Todo lo anterior, ya digo, es más malicia avisadora que denuncia propiamente dicha: a mí me importa tres cojones. Y a Amazon, que tiene a miles de escritores comprando su propio libro, supongo que también.

¿Alguien se cree que Jenny Schwurt tiene la más mínima posibilidad de vender, por el mero hecho de subir su libro a Amazon y confundirlo con millones de otros títulos, ni cuatro ejemplares -por mucho que cuesten 1,2 euros cada uno-? Pues los periodistas se lo creen.

Piadoso capítulo aparte merece -y creo que se me olvidó lo de las reglas de autoedición, pero háganlas en casa- el libro en sí. Viaje en una palabra al interior de la mente infernal tiene de libro o novela lo que tiene de tal un bonometro o el candado de un diario. No encuentro palabras para contaros lo atroz que es todo. Amazon, obviamente, no ha leído el libro, y dudo que la autora considere siquiera que lo ha escrito. El libro es tan poco libro que ni se lee ni se escribe, sólo se vende. Porque, bualá, lo innegable de Viaje en una palabra al interior de nosequé es que ahí está haciendo bulto gracias a un par de clicks y a un par de ideas que ha tenido Jenny; y que aquí está asimismo haciendo ruido gracias a la labor mercadotécnica de su autora (y a su potra), junto a Lobo Antunes tal cualito.

Ahora ustedes tienen que elegir entre Lobo Antunes, que cuesta 22,90 euros, y Jenny Schwurt, que cuesta 1,02 euros.

Sorpréndanme.

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21 respuestas a Viaje en una palabra al interior de la mente infernal, de Jenny Schwurt

  1. VD dijo:

    Y decir que cuando consigues que tus canciones suenen en Radio3 y en MTV España y consigues al mismo tiempo ganar un premio para que vendan tus libritos en la FNAC o La casa del libro mientras dejas acojonado a un tribunal con un doctor honoris causa en diez universidades con las 250 páginas de TIT, y que lo mejor es desaparecer como Pasavento porque nadie te echará de menos si te largas y ves que la gente te toma por loco y no es que no lo entiendan, no, sino que te toman por el bicho más raro que hay en la tierra, pues sí, te lo crees, te crees lo de los 600 euros, te crees lo de Amazon y te crees que la gente prefiera a la Jenny antes que a Antunes. Te lo crees todo, absolutamente. Tú ya me entiendes, Juanito.

  2. rus dijo:

    best post ever!!
    o casi…

  3. julian bluff dijo:

    Hoy en día, lo que en el fondo se busca de verdad publicando un libro es que la mujer, los amigos, el jefe, la novia, los seguidores del blog (si lo tenemos), los ligues, Juan-Malherido etc… etc… se convenzan de una vez por todas de que no somos tan gilipollas como se creen ¡pura fatuidad!

  4. jonan dijo:

    Me moló más la foto del post anterior, pero vale.

  5. Pero esto de llevar un blog es un poco como la autoedición, ¿no?

  6. dijo:

    Amazon no está mal: puedes comprar la obra completa de García Lorca, por ejemplo, por 0,50€.

    Por cierto: ¿quién tiene 2.000€ en su cuenta? Porque a mí me sobra un riñón, y lo tengo baratito baratito.

  7. blumm dijo:

    ¿Te vas a rajar? ¿Tú y todo tu departamento de becarias? ¡Venga ya!

  8. Lansky dijo:

    Qué obsesión más literaria esta de verse editado y vendido y ser rico y famoso, tú no eres así, ¿verdad Juan?

    (Por otro lado si os folláis ‘sobre’ la fotocipiadora y aún no os folláis ‘a’ la fotocipiadora (por el tonner) no estáis tan mal)

  9. Zote dijo:

    Echo de menos el siglo XX…

  10. Vallecillo dijo:

    No deis aviso a Echevarría. No va a entender eso de los 1.000 ejemplares…

  11. alasdeoso dijo:

    puede ser cierto que el apocalipsis de la literatura llegue no por falta de libros, sino por su exceso, por su desmesura, por el hecho que todos tienen ganas de ser escritores, y nadie quiere ser el lector. en una época de individualismo desatado, es comprensible que no se quiera oír nada mas que la propia voz, y en ese caso, tiene sentido el autor egomaniaco que compra cientos de sus libros. en mi caso, en mi circulo social mas inmediato, mis amigos leen cada vez menos, no por falta de interés sino porque los nuevos medios como internet les quitan tiempo para leer. es decir, paradojalmente por leer blog de literatura (como este) por ejemplo, se dispone de menos tiempo para leer libros. sin embargo, cabe recordar que la literatura existía antes del auge de la burguesía (que la masifico), entonces, después del apocalipsis, seguirán habiendo autores por ahi, aunque quien sabe si en 15 o 20 años mas, quede un solo lector disponible (y en ese caso la literatura pasa a ser mas que nada, una cuestión personal)

    ave cesar

  12. Justiniano dijo:

    ¿Se puede comentar sin haber leído la entrada?

  13. Junex dijo:

    Veras tu cuando los chinos se pongan a darle a la tecla…

  14. Gracias Malherido por resucitarme. Espero que no te importe que copie el enlace y lo mande a mis amigos y conocidos para que vean que vuelvo a ser mencionado en este blog. Quizá consiga así que alguno más se decida a comprarme el librito y hacerme algún comentario, ya que las cifras son deprimentes. Como muchas otras cosas en esta sociedad, puede que el origen del problema sea la superpoblación y su exceso de oferta. Me digo esto para no afrontar la realidad: mis amigos y conocidos no son capaces de gastarse ni 5 miserables euros en mí, independientemente de que la obra les entretenga o no. Prefieren gastarse 12 euros en ver excrementos en 3D acompañados de unas buenas palomitas o la enésima novela planteamiento+nudo+desenlace de thriller psicológico con vampiros adolescentes luchando contra templarios catalanes.

    • The Translator dijo:

      Maurice: “You have my sympathies, then. You have not yet learned that in this life you have to be like everyone else – the perfect mediocrity; no better, no worse. Individuality’s a monster and it must be strangled in it’s cradle to make our friends feel confident. You know, I’ve often thought that the gangster and the artist are the same in the eyes of the masses. They are admired and hero-worshipped, but there is always present underlying wish to see them destroyed at the peak of their glory.” «The Killing» Stanley Kubrick

  15. Sara dijo:

    Acabo de ir al Cash Converter y me he comprado 4 libros a 0,30 € c.u.: Carta de una desconocida, unos cuentos de Tolstoi, otros de Oliver Wilde y todos los de Sherlock Holmes. Precio total 1,20 €, apenas unos céntimos más de lo que pide la señorita Schwurt por su palabra viajera…

  16. Lansky dijo:

    Lo que abunda son lectores en estado infantil (lo compruebo mirando lo que lee la mayoría de la gente en el metro), que se han quedado ahí. Son los que convierten algunas novelas en best-sellers, todos leen lo mismo y son infinitamente peores, más vulgares y adocenados que mis amigos cabreros, que no leen nada porque son prácticamente analfabetos, pero piensan infinitamente más por su cuenta

  17. Lansky dijo:

    Los escritores -sobre todo los jóvenes que os estáis haciendo un ‘sitio’- no se leen unos a otros: se vigilan.

    • VD dijo:

      Joer, mira que nos tenéis ganillas, Lansky. Sin ir más lejos, hoy he conseguido El estatus en la biblio después de currar y la estoy destripando en el laboratorio. Flipando estoy al descubrir lo jodidamente castiza en el buen sentido que es la jodida novela. No es Cela, no es Delibes, no es Martín Santos, no es Benet. Ellos están muertos; juegan con ventaja. Pero tiene algo que es jodidamente clásico. Así que me la sopla el orgullo. Yo defiendo la puta literatura no mi jodido talento. Me alegro, Lansky, te lo digo totalmente en serio, me alegro.

  18. Lansky dijo:

    Procurad no descubrir la pólvora (aunque sea ‘castiza’)

  19. C.D.G dijo:

    Yo seguiré escribiendo Hamlet a la hora de la siesta.

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