Composición nº 1, de Marc Saporta

Natalia Carrero Soy una caja: Marc Saporta también. Composición nº1 viene en caja, parece un estuche de putas pinturitas (Porta), el continente de pinceles y pintalabios y pin-ups en camafeo. Azul marino, o azulón bombero, su color. Las letras, verde, glauco, pastel… No sepo. Hace tiempo que no me compro bombones ni sets de Lancôme: ya perdí el paladar de paleta.

La caja es un libro, una novela. Dentro del azulón vienen hojas sueltas. Se echa de menos el pegamento, que es lo mejor que tienen los libros. Y el hilo, salvo en Seix Barral, que ya no cosen, mujer liberada, inconsútil, ahorradora en verdad, ese hilo que amarra el papel: de eso no hay.

Hay las hojas, por un lado letradas y por el anverso medias de fantasía, letras sueltas que parabolean su caída o efervescencia. Ese lado no se lee, que es para hacer bonito.

El introductor nos quiere hacer pensar en barajas, no en aviones, en naipes, no en narices, en cartas, no en carteros, joder, en putas cartas de jugar al mus; barajar, paciencia y barajar. Las hojas. Luego leer, paciencia y leer, los aviones.

Nos da las coordenadas consabidas, el introduc: Oulipo, jugar, Calvino, lector activo, crea tu propio libro, inventa el relato, oh, oh, oh… A los adultos y desempleados esto les queda un poco lejos. Sólo adultos con beca disfrutan de Perec.

Cienmil millones de poemas [Queneau, que no Perec]: así, entre tú y yo, qué gilipollez.

No den libertad al lector, al lector le gusta que le ordenen el mundo, no que le desordenen los rompecabezas. El autor como dios manda vende rompecabezas montados, puzzles de la inteligencia, el cubo de Rubik resuelto. Para eso le pagamos, nomenome, para ir de su mano por unos pliegos.

Composición nº1, por las malas, me hace pensar que la literatura está en el pegamento de las hojas. El hilo. El hilo es también literatura. La tinta suelta, así como este libro, pierde marcialidad y la tropa se desconcierta.

Me pregunto si alguien leyó alguna vez Rayuela en el orden que no era. Seguramente los 100mil poemas del otro no llegaron nunca a ser más de 200. Nos gusta ser invitados a jugar, saber que hay juegos, pero no ser jugadores; no de libros, tanto juego y tanta regla y tanta libertad distraen. Prefiero poner la tele y ver que echan.

Es, Composición n1º, por las buenas, estimulante de tocar, de barajar, de pensar sobre todo; para leerla hay que ponerle un sobreempeño, la refé de suponer que, aparte del mecanismo y el repóquer, el juego es legible.

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5 respuestas a Composición nº 1, de Marc Saporta

  1. Anónimo dijo:

    Hombre, yo esto no lo pondría en Narrativa 2012, que ya tiene medio siglo.

  2. J. dijo:

    Me chivo, ¿y qué? Ahí abajo hay uno que ha escrito la palabra silepsis.

    • Zote dijo:

      ¿Qué pasa? ¿No puede uno tirar de pedantería? ¿O poner a los demás más derechos que una vela? (Toma ya silepsis). En fin, voy a seguir tocando el añafil.

  3. Sófocles dijo:

    Los autores que no saben pensar tratan de hacer pensar a sus lectores por ellos.

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