En jardines ajenos, de Peter Stamm [Literatura de descansillo]

La casa era demasiado grande. Antes los hijos la llenaban, pero desde que Regina vivía sola, la casa se le antojaba más grande. Lentamente Regina se había ido retirando de las habitaciones, una a una le fueron resultando extrañas, hasta que al final perdió todo vínculo con ellas.

Cuando los hijos se fueron, ella y Gerhard ocuparon más espacios. Antes su habitación era la más pequeña, ahora por fin había sitio para todo, para un estudio, para un cuarto de costura y un cuarto de invitados. En este último dormirían los niños, es decir, los nietos, cuando vinieran a visitarlos. Pero nieta sólo había una, Martina, la hija de Verena, que estaba casada con un carpintero y vivía en el pueblo de al lado. Cuando Martina era pequeña, Regina se había hecho cargo de ella un par de veces, pero Verena siempre quería que la madre fuera a su casa. Tampoco Otmar y Patricks, los hijos varones de Regina, se quedaban a nunca a dormir con su madre. Preferían regresar a la ciudad, aunque fuera tarde por la noche. Quedaos a dormir, decía siempre Regina, pero ellos tenían que empezar a trabajar temprano al día siguiente o encontraban cualquier otra excusa para marcharse.

Pues Literatura de descansillo, digo. Decir. Etiquetar. Cifrar. Descansillo. Le gusta mucho a mucha gente; es, de hecho, la literatura que se vende. Uno vive en un piso, porque no le da para chalets, vive en un cuarto, un tercero, un quinto, sin ascensor, pongamos, baja y sube cada día, a por el pan o las visitas, perdidas entrevías, y las sube y baja, a las visitas, el pan, los pasos, y, quierasquenó, encontrarte has con la vecindad, sus propias visitas, sus propias vidas -el pan no habla-, de charleta, en el descansillo, mientras van a entrar o están por marcharse, la charleta cotidiana, pues la Mari, pues Juan, pues mi hijo, y uno, uno cualquiera, oye y hasta escucha, sin querer, y, por eso mismo de ser charleta privada, parece importante, como desencofrada del domicilio donde se alojó durante varias horas de la tarde, o donde se va a domiciliar el resto del día, secretitos familiares, vidas mínimas anodinas, ahí le andan, puerta adentro, salvo, cada tanto y a veces, en el descansillo, también nos valen portales y trayectos en autobús a la playa, charleta intrascendente, sobra por todos lados, pero algunos, en Austria o no sé dónde, hacen de eso y creen en eso como literatura, y nos cuentan en sus primeras páginas de novela lo mismo que nos dejan oír en sus primeros descansillos pisoteados las visitas y sus hospedadores, que si la Mari, que si Juan, que si no se hablan, que si le gustan las galletas para merendar, y, por lo que sea que no lo sé, haber gente que le gustan estas subnormalidades hayla, las galletas, el Pedro pone la tele, a la Teresa le tira la sisa, está tardando mucho el Andrés, que traía el vino, piedad, piedad, no Piedad, sino piedad, un poco de piedad, compasión también, y espectáculo, que me muero leyendo esta reverenda escoria.

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11 respuestas a En jardines ajenos, de Peter Stamm [Literatura de descansillo]

  1. José Martínez Ros dijo:

    El párrafo que citabas en la entrada anterior era bastante inane y justamente criticable.
    Los dos que copias hoy son ejemplares: sobrios, elegantes, describiendo las relaciones de poder dentro de una familia sin estridencias. No por nada Peter Stamm es uno de los mejores escritores vivos de Europa. Y si, todos tenemos parientes pelmazos, hijos, padres, que nos visitan o no, y casas, y gatos y perros, y desayunamos y cagamos. Y si, la literatura también va de eso.
    Creo que hoy no ha sido un buen día para Mal-herido.
    Un cordial saludo.

    • Lluis dijo:

      Cierto tú, como si la soledad y la tristeza no fuesen temas dignos… ¿Qué se ha creído éste?

      • VD dijo:

        ¿Stamm el mejor escritor europeo vivo? ¿Es un chiste? El mejor escritor europeo vivo es español, vive en morolandia y no lo lee ni su padre. Por no mencionar al otro don Julián, que vive en París, y tampoco lo lee ni Dios.

    • Zote dijo:

      ¿Que el tal Peter Spamm éste “es uno de los mejores escritores vivos de Europa”? Por el amor de dios, don José, ¿qué me está usted diciendo? No me joda… Amos, hasta Alfred Andersch -del cual dice maravillas Sebald, precisamente, en “Sobre la historia natural de la desctrucción” (Con el cual, Sebald, estaría de acuerdo ahora el Dr. Rath, y su famoso llamamiento- decía, digo, pues es mejor escritor que esa pseudoliteratura falsaria de este botarate cagatinta, joder. He dicho.

  2. vanbrugh dijo:

    Me gustaría que copiaras un párrafo de una novela con el que no se pueda hacer una operación de destripe como la que justamente hacías el otro día con los párrafos de la Smith, o la que menos justamente -también menos sangrientamente, es cierto- haces hoy con el del Stamm este, a quien no tengo el gusto. No hay literatura que aguante la lupa así usada. No sé, por tanto, qué utilidad tiene usar así la lupa, como no sea la de hacernos reir un rato. Si es eso, la verdad, no me parece mal, que conste.

  3. rat at at dijo:

    Buah, el inútil pajillero haciendo crítica literaria. A la escuela, chavalín.

  4. edgar dijo:

    Siento mucha envidia de quiénes sabéis percibir “la elegante sobriedad” de esto…
    Yo lo veo, simplemente, pop.

  5. jonan dijo:

    Pos a mí esta crítica no me ha gustao ná. ¿Ónde está la foto de la chati?

  6. José Martínez Ros dijo:

    Son tan pop que suenan casi a Tolstoi.

  7. Anónimo dijo:

    ¿Escribe acaso Stamm en español? ¿No merece acaso su traductor una mención?

  8. Patro dijo:

    En este caso mejor no mencionar al traductor, es una truña.

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