Epígrafe, de Gordon Lish

Amy Hempel dedica su ñoñería Razones para vivir a Gordon Lish, y Chuck Palaniuk dedica su simpsoniana Pigmeo a Amy Hempel. El epígrafe degenera, qué duda cabe.

Gordon Lish descubrió o publicó a un buen montón de escritores que luego se hicieron importantes. Todos opinan que Lish, su editor, es un gran escritor. Publica Periférica.

Epígrafe es el primer libro que leo de Lish, y no será el último que lea de Gordon. Gordon y Lish tienen originalidad y mala hostia, lo que sí son razones de vivir, o al menos, de leer a los enanos.

Son cartas. Periférica imprime a medio pliego -lo miré hoy porque no acababa de entender cómo les salen los libros tan gordons si sólo llevan 140 páginas- y eso quiere decir que se cambia de canal cada 16 páginas, y no cada 32. Esto no tiene nada que ver con Lish, pero me apetecía comentarlo.

El libro, decía, son cartas, misivas, epístolas, misiles, pistolas, balas. Un viejo, llamado Gordon Lish, acaba de perder a su mujer y enseguida se pone a hacer de corresponsal de la muerte, o del duelo, a ejercer de viudón en corresponsalía. Escribe a amigas de la muerta, a sus amantes, a organizaciones religiosas y al estado USA, y, carta a carta, va dejando claro lo sonado que está, y cómo fue su vida, así en general, con la muerta, y cómo la sintaxis es un estado de ánimo y un cuadro psicótico:

Y, tercero, porque en tercer lugar, ¿no era usted la puta vieja que constantemente venía aquí a dar por culo en estos aposentos con no sé qué magdalenas de salvado que traía en su puta mochila, en la que llevaba su propio puto vasito desechable, además de unos doce putos guantes de puto látex?

Curioso y morboso y hard; lo chirriante es que de un nombre como Gordon Lish uno espera (Lish Gordon) Sentido y sensibilidad o, no sé, Paseando a miss Daisy. No al machito. Que menos mal que lo era. Se podía avisar: Gordon Lish (machito) o Gordon lish (no son mariconadas). O Gordon Lish (no se fíe, no se fíe).

¡Lish!

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Una respuesta a Epígrafe, de Gordon Lish

  1. The Translator dijo:

    Es una reverenda pena que la esfera de puto no alcance siquiera a arañar la de fucking; aun así, parece, no queda alternativa.
    Por cierto, tu prosa de estar contento o satisfecho con lo leído también me gusta. No sólo de decepción vive la crítica y eso está muy bien…

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