El jardín vacío, de Juan José Millás

Hace el calor y es imposible no pensar sin cesar en literatura; novelas por aquí, putas por allá, estrambotes acullá, metáforas, metadona, mercadona, mercamadrid y todo el mercado de la carne marcada por el hace el calor y olé.

Uno se pone a leer al Millás viejojoven por pura casualidad. A mano tengo Letra muerta y a pan y agua tengo Cerbero son las sombras, empedrado del padre que no  pude desesmpedrar porque todos tenemos padre y es el de Kafka. Ergo.

Viejojoven es un autor cuando se leen las novelas suyas que escribió de joven y que ahora, en la balda, lucen hechas un burruño biblioteconómico de cuidado: lo explico para demandantes; también sepo que burruño no existe, pero no se obsedan.

El jardín vacío, ya desde el título, no es una juerga. Entenderse se entiende más bien poco y es todo muy tristón y claramente clínico. Yo lo veo como un cruce entre Pedro Páramo y la novela instruccional de los franceses gélidos (nuvó román para finos). ¡Tengo pruebas!

A:

-Sí, hijo. Lleva cuidado, no lo chupes que hierve la saliva.

B:

Los peligros y el miedo comenzaban dentro y sobre todo al llegar a la escalera, cuyos peldaños crujían al ser sometidos a la mínima presión. Había que pisarlos con cuidado, evitando el centro, en donde la madera se combaba con tal fuerza que arrastraba consigo algunos de los clavos de sujeción de los lados. Subían despacio y pegados a la pared, procurando no rozar la barandilla, ya que los barandales bailaban en sus puntos de apoyo debido a la holgura adquirida por éstos en los últimos años.

Hay muchos alambres y mucha mecánica, la enciclopedia y los objetos en sí, llamándonos; hay aciertos apabullantes (“La luz no añadió nada al desorden, pero pareció precintarlo“) y errores de glóbulo (“vio con una parte del ojo derecho una sombra…”).

Un libro perdurable, en fin.

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5 respuestas a El jardín vacío, de Juan José Millás

  1. The Translator dijo:

    #oye, lo muevo a Citalogía si no te importa.

  2. julian bluff dijo:

    … pasando millas …

  3. VD dijo:

    Hasta los buenos escritores se equivocan. El mejor ejemplo: Unamuno en Paz en la guerra.

  4. Hola Juan:

    Yo de Millás sólo he leído El desorden de tu nombre, que me gustó con alguna reserva, y El orden alfabético, y esta ya me gustó menos. Me pareció que se dejaba llevar demasiado por una idea muy de taller de literatura.
    Sin embargo, recuerdo algunos de sus artículos de prensa de forma bastante grata, con algunos me he reído mucho.

    saludos

  5. Juan Manuel dijo:

    Sí, 2 you. Esto es un mensaje para otro que estaba escribiendo un libro digital y creía estar haciendo otra cosa:

    Hoy empecé a escribir mi libro digital. Bichalo sin miedo… archiguay.wordpress.com

    Y lo inevitable: sos una enormidad de ser humano, _________.

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