Imposturas intelectuales, de Alan Sokal y Jean Bricmont

En 1999, Alan Sokal escribió el artículo Transgredir las fronteras: hacia una herméutica transformativa de la gravedad cuántica. El artículo era una gilipollez.

Sokal lo sabía; pero nadie más se dio cuenta. La revista guay Social Text publicó la pieza y con ella acreció el caudal de majaderías intelectuales que sobrepoblaban paraninfos, entretenían gafagaspas, cuajaban en cursos y másteres de inutilidad infinita y daban que hablar en las cafeterías a cuatro subnormales sin afeitar.

Luego lo dijo: ey, tíos, que Transgredir las fronteras es una santa estupidez; una, de hecho, igual que las vuestras.

El experimento de poner en duda la intelectualidad ininteligible, el negocio de enmarañar el pensamiento, dio finalmente en un ensayo dizque polémico, este Imposturas intelectuales. Su mecanismo de composición es tan sencillo como el comentario de texto, lo que pasa que el que comenta el texto sabe más que el que lo escribe.

Sokal, profesor de mates o similar, ya no daba crédito -con su amigo Jean- a la desfachatez con la que Kristeva o Foucault o Baudrillard trasladaban a sus teorías conceptos propios de las ciencias sin saber de qué coño hablaban. Se dedicaron a extractar citas particularmente delirantes y a mostrar al respetable su total falta de sentido. El libro es eso. El libro es, en realidad,aburrido.

Estos ensayos (como Superficiales, recientemente) se agotan en su propia solapa. No contienen nada más que esa idea casi de sentido común que nadie se había atrevido a soltar hasta ahora. El sentido común es sintético, y para hacer libros con él hay que estirarlo mucho, acompañarlo.

En leyendo este post, por tanto, podéis dar por leído el libro.

¿Cómo un “sujeto” podría estar “situado en C0”?

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14 respuestas a Imposturas intelectuales, de Alan Sokal y Jean Bricmont

  1. gh dijo:

    Polonio: – ¿Qué estáis leyendo, mi señor?
    Hamlet: – Palabras, palabras, todo palabras.

  2. jonan dijo:

    La foto mola. Mola mazo, en realidad. Y deja claro que leer es malo.

  3. The Translator dijo:

    [lo que pasa (es) que el que comenta el texto sabe más que el que lo escribe]. De todos modos me anula un poco que en una misma frase haya tantos “que”.

  4. edgar dijo:

    Pues como lector de Foucault, Latour y otros postestructuralistas, me declaro, al mismo tiempo, fan de Sokal. Porque la verdad es que se pasan. Que los
    tíos saben mucho está claro. Pero es que se les llena la boca de palabrajos rimbombantes que no vienen al caso.
    El problema es que los “postmodernos” (sobre todo los franceses) no se conforman con ser genios en una cosa, y resulta que va un sociólogo y te habla de astrofísica y bueno, yo que sé, cada unos a lo suyo ¿no? Claro que está bien ser interdisciplinar y tal, pero sin pasarse, sin engañar a los gafapasta, que luego ya no saben si de mayores quieren ser Bourdieu o Gagarin…
    En fin, yo es que creo en las conversaciones de sobre mesa entre intelectuales de distintas áreas, pero sin pasarse. A la hora de la verdad, habla de lo que sabes. Yo es que para esto de la ciencia soy un poco fordista…

  5. Zote dijo:

    No sé qué es la “herméutica”, aunque siempre sé algo de la hermenéutica -poca cosa, la verdad, siempre- de mis tiempos de la teoría del método, o de los textos sagrados, no me recuerdo. Por lo demás, todo esto son las mayores gilipolleces que se le pueden presentar a un tipo que tiene a la cerveza como el más alto grado de espiritualidad. Yo.

  6. Gabriel Syme dijo:

    Foucault revolucionó las ciencias sociales. No escribió para todos los públicos sino para epistemólogos. Me resulta inexplicable su popularidad porque, por magnífica que sea su obra, que lo es, el tema te ha de interesar mucho y tener a mano paracetamol en roca. Pero, una vez que Foucault devino lahostiaelFoucaulteste, nadie quiso decir que no lo entendía y, mucho menos, que no lo había leído. De manera que el problema de Foucault no es Foucault, sino sus recensionistas; el problema no es Foucault sino los que, para demostrar que lo leyeron y lo entendieron, lo copiaron sin sustancia: sólo el palabrejeo y la sintaxis. No “al furbo se juega con una pelota”, sino “la condición de posibilidad del deporte balompédico, en la intersección entre la realidad ontogénica y su significante, es el dispositivo de juego esférico, metáfora del globo terráqueo, y su aparato disciplinar: el pie de Dios”. A Foucault, con paciencia, se le entiende y es iluminador. A la grey postfoucaultiana, ni con un intérprete.

  7. edgar dijo:

    Totalmente de acuerdo en que el problema va más de sucesores que de los propios autores. He leído textos de devotos de Foucault que no es que se basen en él, es que se basan en los términos de la traducción al castellano, lo cual aumenta aún más mi desinterés.
    También creo que Foucault es un grande. Incluso a los que no les convence no pueden dejar de referirse a él. Pero su retórica es excesivamente laxa. Por ejemplo su uso de la idea de “tecnología” es profundamente impreciso. Sería muy largo de discutir aquí porqué (lo emplea básicamente como sinónimo exacto de “estrategia”).
    Pero vaya, al hilo del post, me parece bien que a los grandes intelectuales los enfrenten de vez en cuando al espejo de su propia presunción. Al menos para que la prole no herede, de entre todo lo bueno, los peores tics.

  8. Juno explosivo dijo:

    Jo, pues si eso pasa con Foucqult, no veais con Derrida.

  9. VD dijo:

    Es lo que pasa cuando vas de listo y la cagas con el teorema de Gödel. El libro es aburridillo sí, pero lo bien que sienta. Que le den por culo a Paul de Man y de paso a Barthes.

  10. julian bluff dijo:

    Todo lo que suponga la suplantación de la palabra, el vocablo, o forzar la imagineria del concepto supone, en cierta medida un fraude. Existen, inventadas: palabras, frases, ideas, sentimientos… más que suficientes para decir justo todo lo que se quiera decir. Si no te bastan, inventas. Pero si tergiversas, estás pervirtiendo el lenguaje, y con él, porque es a él al corresponde concebirla, la razón misma de las cosas. Hay que decir “la hostia puta” sabiendo lo que estás diciendo y consciente de quienes te lean van a saber también, perfectamente, lo que les estás diciendo.

    Venga, un abrazo para todos.

  11. Anónimo dijo:

    este post no se entiende.

  12. Dlanimir Vabokov dijo:

    Los “que” de la frase no la anulan: la hunden, la destruyen, la mandan directamente al carajo.
    Este blog no es lo que era, etc.

  13. lo de Sokal fue para partirse de risa. Genial.

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