#poder

Bueno, dirás, ¿adónde quiero llegar? Pues bien, yo soy un fotógrafo de la vida, no un activista. Pero antes de que te decidas por una Revolución asegúrate de que tienes posibilidades de salir victorioso: con esto, me refiero a un derrocamiento por medio de la violencia. Antes de poder llevar a cabo algo así tiene que haber cierta revolución entre las filas de la Guardia Nacional y la policía. Si eso no está ocurriendo en absoluto, entonces lo tienes que hacer en las urnas. Y tus posibilidades ya te las arrebataron ambos Kennedys. A estas alturas hay demasiada gente que teme por su empleo, hay demasiada que compra coches, teles, casas, educaciones a crédito. El crédito, la propiedad y la jornada de 8 horas son grandes amigos de la clase dirigente. Si tienes que comprar algo, paga al contado, y compra sólo cosas de valor; nada de chucherías ni artilugios. Todo lo que poseas tiene que caber en una maleta; entonces tu mente será libre. Y antes de enfrentarte a las tropas en la calle, DECIDE y SABE con qué vas a sustituirlas y por qué. Los eslóganes románticos no sirven de nada. Ten un programa definido, redactado con claridad, de manera que si VENCES tengas una forma de gobierno apropiada y decente. Pues recuerda, en todo movimiento hay oportunistas, tipos que se mueren por echarle mano al poder, lobos disfrazados de Revolucionarios. Son esos los hombres capaces de hacer que se venga abajo una Causa. Yo estoy por un mundo mejor, por mi hija, por mí mismo, por ti, pero ten cuidado. Un cambio de poder no es un remedio. El poder para el pueblo no es un remedio. El poder no es un remedio. Todo tu pensamiento no debe hacer hincapié en cómo destruir un gobierno, sino en cómo crear otro mejor. No te dejes atrapar y engañar otra vez. Y si vences, te cuidado de un gobierno muy autoritario con reglas que te aten aún más que antes. No soy exactamente un patriota pero a pesar de que hay la hostia de injusticias, aún puedes expresar y protestar y actuar dentro de áreas bastante amplias. Dime, ¿podría escribir un artículo contra el gobierno DESPUÉS de que te hicieras con el poder? ¿Podría plantarme en parques y calles y decirte lo que pienso? Eso espero. Pero ten cuidado no vayas a perder eso en el nombre de cierta Justicia. Yo pido un programa para poder elegir entre vosotros y ellos, entre la Revolución y el gobierno que existe. ¿Me pondrás a cortar caña de azúcar? Eso me aburriría. ¿Construirías nuevas fábricas? He pasado la vida huyendo de las fábricas. ¿Tendría que ser para el bien del Estado mis escritos, mi música, mis cuadros? ¿Podría haraganear en bancos de parque y diminutas habitaciones, beber vino, soñar, sentirme bien, despreocupado? Hazme saber  qué me espera antes de que queme un banco. Necesito algo más que abalorios de hippy, barba, una cinta india para la cabeza, hierba legal. ¿Qué programa tienes? Estoy harto de todos los muertos. No los desperdiciemos otra vez. Si tengo que enfrentarme a la bayoneta de un policía del Estado quiero saber qué me vas a dar en el caso de que se la arrebate.

Dímelo.

Charles Bukowski, 1970

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8 respuestas a #poder

  1. Gabriel Syme dijo:

    Chinaski fue un cabronazo, un fantasma y, a ratos, un poeta de la hostia.
    En este texto hay un aspecto interesante (y el resto, no): el Sistema, éste o el que fuere, no se cae porque a la inmensa mayoría, pese a todo, le queda algo que perder. Frente a las teorías decimonónicas (Le Bon; o, más tarde, Ortega), tan caras a los fascismos, de que la masa revolucionaria es una chusma irreflexiva y criminal, la sociología de la segunda mitad del XX (Smelser, Buechler, Tarrow) ha incidido en que la masa toma decisiones racionales (en busca de un cierto reequilibrio social, a la luz de las oportunidades políticas o en función de los recursos para la movilización). La peña razona: si se monta el carajal definitivo ¿qué gano? y ¿qué pierdo? Los que (todavía) tienen un techo y tele de plasma, aguantan. Y hay la hostia de teles de plasma, aún. Así que, por bien que nos caiga el 15M, por razonables que sean algunas de sus propuestas (no todas), aquí no se va a mover ni el gato.
    El capitalismo, la democracia dizque liberal, no se mantienen gracias a la policía. Se mantienen porque se han ocupado de dar a cada cual su partícula de miseria que perder. Mucho más eficaz que el sonido de las porras golpeando con los escudos antidisturbios es el tintineo de las llaves contra la calderilla en el bolso o bolsillo de cada ciudadana o ciudadano. Eso sí que mete un miedo del carajo.

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  3. HAZME SABER QUÉ ME ESPERA ANTES DE QUE QUEME UN BANCO.
    Vietnam, Guerra Fría, el euro o la burbuja inmobiliaria, qué más dan.
    Ayer sobraban la marihuana y los abalorios para asemejarse a un hippy. Hoy sobran los iPhones, putas gafas sin cristales y la indignación.
    Agudeza Bukowski. Bebamos.

  4. Giovanni dijo:

    Sobrevaloráis a este alcohólico tú, Luna Miguel, toda la cuchipandi.

    • Anónimo dijo:

      Giovanni, nadie puede ser tan cortito para no reconocer un buen texto, lo escriba quien lo escriba.
      Pobre Mozart, no sabe quien de.apropia de sus nicks.
      Bicos desde Santiago.
      A ti también Giovanni.

  5. hoeman5beta@hotmail.com dijo:

    “La mayoría de los pasajeros son personas que regresan de su trabajos. Se sienta entre ellos, trata de sorprender en sus caras el motivo de sus preocupaciones. Naturalmente, están pensando en lo que acaban de abandonar hasta mañana, y también en lo que les espera esta noche, lo cual les alegra o les preocupa aún más. Nadja se queda mirando fijamente algo indefinido: “Hay buenas personas”. Más alterado de lo que quisiera mostrarme, ahora sí me enojo: “Pues no. Además tampoco se trata de eso. El hecho de que soporten el trabajo, con o sin las demás miserias, impide que esas personas sean interesantes. Si la rebeldía no es lo más fuerte que sienten, ¿cómo podrían aumentar su dignidad sólo con eso? En estos momentos, por lo demás, usted les ve; ellos ni siquiera le ven a usted. Por lo que a mí se refiere, yo odio, con todas mis fuerzas, esa esclavitud que pretenden que considere encomiable. Compadezco al hombre por estar condenado a ella, porque por lo general no puedo evitarla, pero si me pongo de su parte no es por la dureza de su condena, es y no podría ser más que por la energía de su protesta (…) Buenas personas, decía usted, sí, tan buenas como las que se dejaron matar en la guerra ¿verdad? Digamos claro lo que son los héroes: un montón de desgraciados y algunos pobres imbéciles.” (Nadja, Breton)

  6. Me, and you... dijo:

    “La mayoría de los pasajeros son personas que regresan de su trabajos. Se sienta entre ellos, trata de sorprender en sus caras el motivo de sus preocupaciones. Naturalmente, están pensando en lo que acaban de abandonar hasta mañana, y también en lo que les espera esta noche, lo cual les alegra o les preocupa aún más. Nadja se queda mirando fijamente algo indefinido: “Hay buenas personas”. Más alterado de lo que quisiera mostrarme, ahora sí me enojo: “Pues no. Además tampoco se trata de eso. El hecho de que soporten el trabajo, con o sin las demás miserias, impide que esas personas sean interesantes. Si la rebeldía no es lo más fuerte que sienten, ¿cómo podrían aumentar su dignidad sólo con eso? En estos momentos, por lo demás, usted les ve; ellos ni siquiera le ven a usted. Por lo que a mí se refiere, yo odio, con todas mis fuerzas, esa esclavitud que pretenden que considere encomiable. Compadezco al hombre por estar condenado a ella, porque por lo general no puedo evitarla, pero si me pongo de su parte no es por la dureza de su condena, es y no podría ser más que por la energía de su protesta (…) Buenas personas, decía usted, sí, tan buenas como las que se dejaron matar en la guerra ¿verdad? Digamos claro lo que son los héroes: un montón de desgraciados y algunos pobres imbéciles.” (Nadja, Breton)

    PD- Me equivoqué al rellenar el anterior comment, si puedes publicar sólo éste te lo agradecería.

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