Fragmentos de un cuaderno manchado de vino, de Charles Bukowski

Ahora que lo escribo, yo pa mí que los cuadernos no se fragmentan: se extractan, intelectivamente de eso; se parten, en lo que viene siendo la materia. Portions from a wine-stained notebook es un –2008– cajón de sastre de las cosas sueltas que Bukowski publicó en revistas y las primeras páginas de libros ajenos -o sea, prólogo proctólogo- y que, tras su muerte -1994-, no creo yo que tardaran 14 años en reunir, sino 14 años en no tener nada más que publicar del gordo finado.

Lo he leío de casualidad; porque estaba el libro a mano. Cuando los libros dejen de estar a mano, qué.

Para echarle un ojo.

Y luego resulta que -juicio crítico- el volumen de variedades literarias -cuentos y ensayos- es fenomenal.

Bukowski es siempre la misma mierda. Nosotros también. Por eso nos gusta.

Creíamos que nosotros tampoco; que esa juventud o universalía -la facul- que nos hacía relativo a Bukowski, sus cuentos de putas, su mood malote, pasaba con los años y, en madurando, dejábamos las máquinas de follar para las nuevas generaciones y nosotros nos poníamos ya sí que sí con el puto Walter Benjamin de los cojones. Pero, en edad, Bukowski nos sigue diciendo cosas -ver post anterior-, al contrario que -es el símil más similar- esos grupos de pop de los 40 principales que venden música a niñatos de 16 años y se creen “músicos”, músicos serios, y que uno no entiende cómo es que se sientan a componer -a sus, por ej. 30 años- canciones para que las bailen los acneicos; en fin.

Nope. Bukowski me encanta. Me gusta más según me veo viejo en los espejos. (Rima, puta.)

En este cuaderno fragmentado, lo compañero es el paginado de la resistencia; resistencia de escribir frente a un mundo en torno atiborrado de hijos de puta -que no quieren que escribas más: pero esto se entiende ya con “hijo de puta”; y con “atiborrado”; que os follen-; sí, Bukowski alienta en sus ensayos, prólogos, proctólogos, la continuidad de una pasión vocación o como hostias lo denomines, mina: en aborrecimiento de becas, premios, cócteles, lecturas públicas y, en fin, todo lo que, a día de hoy, viene siendo la literatura española contemporánea: escritor residente, muérete.

Residencia en la guerra, guarra.

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7 respuestas a Fragmentos de un cuaderno manchado de vino, de Charles Bukowski

  1. Rus dijo:

    Bukowski es siempre la misma mierda. Nosotros también. Por eso nos gusta.

    genial!

  2. Anahata dijo:

    Guau. Qué nivel.

  3. Gabriel Syme dijo:

    Sin ánimo de establecer comparaciones:

    BAUDELAIRE:
    Una carroña

    Recuerda lo que vimos, alma mía,
    esa mañana de verano tan dulce:
    a la vuelta de un sendero una carroña infame
    en un lecho sembrado de guijarros […]

    Y, sin embargo, tú serás igual que esta basura,
    que esta horrible infección,
    ¡estrella de mis ojos, sol de mi naturaleza,
    tú, mi ángel y mi pasión! […]

    Entonces, oh belleza mía, di a los gusanos
    que te comerán a besos,
    ¡que he guardado la forma y la esencia divina
    De mis amores descompuestos!

    * * *

    BUKOWSKI:
    Para Jane

    225 días bajo la hierba
    y sabes más que yo.

    hace mucho que te has quedado sin sangre,
    eres leña seca en una cesta.

    ¿es así como son las cosas?

    en esta habitación
    las horas del amor
    aún hacen sombras.

    cuando te fuiste
    te llevaste casi
    todo.

    me arrodillo por las noches
    ante tigres
    que no me dejan tranquilo.

    lo que fuiste
    no se repetirá.

    los tigres me han encontrado
    y no me importa.

    * * *

    Por supuesto que todo es (todos somos) siempre la misma mierda. Si le quitamos a la poesía los caireles de la rima, encontramos (en Baudelaire o en Bukowski) la misma forma de sincera de mirar la mierda. Y de abrazarla.
    La poética, bien. Los dedos de rosa de la aurora, bien. Pero esto es otra cosa. No hagamos de ello un chiste.

  4. A mí lo que me gustó es: “escritor residente, muérete”.

  5. VD dijo:

    No soy muy de Bukowski, pero hay que reconocer que “Quince centímetros” es uno de los mejores relatos que he leído. No obstante, sigo creyendo que Henry Miller, pornográficamente, le pega mil patadas. Lee Los mutilados de Ungar: no te arrepentirás.

  6. Russ Meyer dijo:

    ¿Rafael Reig publica ahora en Tusquets? La hostia…
    (Bukowski es una puta mierda, by the way)

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