Lengua de Trapo, mejor editorial de 2012

Desde hace cuatro años -o cinco; cuatro, cuatro-, Lector Mal-herido enuncia la frase: X ha sido la mejor editorial del año. En un principio, se optó por un criterio cruel: las matemáticas. Dimos por buena la idea de que aquel sello que nos hubiera hecho leer más libros habría de considerarse -aunque sólo fuera por no pensar que nos hizo perder el tiempo- el mejor de los últimos doce meses. Así elegimos a Mondadori (2009) y a Alfaguara (2010). Había que echar muchas cuentas y armar un excel demencial, por lo que en 2011, de oídas, decidimos que la mejor editorial sería Libros del Silencio.

Con esa misma técnica milenaria e infalible, en 2012 la mejor ha sido Lengua de Trapo. Veamos por qué.

Porque han hecho muchas fiestas, no te jode. Pues: por los libros que han publicado, hombre de dios.

El ensayo Cleptopía, de Matt Taibbi, se publicó en nov/2011, pero ya el comienzo del año vino marcado por su airada disección del apocalipsis financiero. Otros dos ensayos estupendos salieron en 2012: Ese idioma raro y poderoso, de Iban Zaldua y el Nacho Vegas de Carlos Prieto. El primero no me interesaba nada y me gustó muchísimo; el segundo me interesaba muchísimo y no me ha gustado… particularmente. Pero, si hay interés o hay gusto, queja no.

En narrativa pasa algo fascinante con Lengua de Trapo (y con Salto de Página; y con tantas otras editoriales pequeñas): que publican mejores libros que sellos cuya infraestructura y nombradía deberían facilitarles el acceso a los manuscritos más apetecibles. Sólo así se entiende que El Público, de Bruno Galindo, haya acabado (o empezado) en el sello de la calle Marqués de Valdeiglesias 28004 Madrid y no en otro código postal. El resto de novedades en español incluía dos libros intachables: Alimento para moscas, de Jon Obeso y Matate, amor, de Ariana Harwicz; una buena novela que además da continuidad a un autor joven: Será mañana, de Federico Guzmán Rubio; y dos incorporaciones que producen despiste y curiosidad: Muerte de un ciudadano por encima de toda sospecha, de Antonio Prometeo-Moya y Polvo en los labios, de Montero Glez. La de Prometeo-Moya es la única -ay- que no.

En fin, superen esto.

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4 respuestas a Lengua de Trapo, mejor editorial de 2012

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  2. Mike Libros dijo:

    Muy buenos libros los que publica esta editorial, sí señor.

  3. Anónimo dijo:

    si los pagase…

  4. Anónimo dijo:

    Jo, ya no te lee ni Dios.

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