Un hombre soltero, de Christopher Isherwood

Sigue uno leyendo por el tacto, en las bibliotecas, dejando que la mano ejerza su criterio por sobre un código de signaturas misteriosas. N ISH hom: pues vale.

Tras este mantra, tras esta aspiración de budismo documental, se halla Un hombre soltero, de Christopher Isherwood, año de 1964. Gran novela.

Había visto uno la película de Tom Ford, diseñador metido a director de cine que llenó su adaptación de muchachos almibarados y jerseys de angora. La peli no valía nada -fuera de la fruta de la carne- pero valió algo al cabo si entendemos el criterio del tacto como auspiciado por ese ver las películas cuando te pasan el link.

Un hombre soltero, traducción necesariamente deficitaria del encantador A single man original, cuenta un día en la vida de un profesor universitario de homosexualidad climatérica. Ya no está la pizarra para todos los dibujos, no.

Es una delicia entrar en la vida ordinaria y caviladora de esta mente -la del propio Isherwood- y hacerlo por la puerta de este memorable incipit:

“El despertar se inicia al decir soy y ahora. Lo que ha despertado permanece algún tiempo echado, mirando fijamente el techo y escudriñando en su interior hasta que reconoce el yo y deduce yo soy, yo soy ahora. Después, al menos, viene el aquí como algo negativamente tranquilizador. Pues es aquí, esta mañana, donde esperaba encontrarse. En eso que se llama en casa.”

Despierta el protagonista en la primera página y se acuesta en la última, y entre medias da una clase y toma una copa y creo que conduce su coche por la ciudad de (creo) Los Ángeles; ve muchachos en almíbar. Nada más. Muy grande.

Dice el autor en la entrevista que incluye DeBolsillo en su edición que Un hombre soltero es lo mejor que ha escrito. Yo lo cuento ya entre lo mejor que he leído.

“Soy Doris. Soy mujer. Soy la puta madre naturaleza. Iglesia, Ley y Estado existen para defenderme. Reclamo mis derechos naturales. Exijo a Jim.”

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Una respuesta a Un hombre soltero, de Christopher Isherwood

  1. El lector a la sombra dijo:

    “tras esta aspiración de budismo documental, se haya Un hombre soltero”
    ¿”Haya” de “hallar” (encontrar)?…

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