El comunista manifiesto, de Iván de la Nuez

Como el otro, este también va de la izquierda, de sus mitos y desaguaduras; de novelas y exposiciones temporales en el CCCB; de tendencias, de actualidad y de lo buenas que están las rusas (no).

Iván de la Nuez es un cubano que, parece, sólo puede escribir de comunismo. Ya sea un comunismo de andar por casa, ya uno de mucho teorizar, ya otro de adscripciones gratuitas y camastronas.

Este, titulado en troque El comunisma manifiesto, y que saca Galaxia Gutenberg, sello al que cada vez hacemos más caso porque cada vez hacen ellos más caso a los autores en español, va de la vuelta del comunismo, de su regreso triunfal en estos tiempos de capitalismo funeral. Pero, ah, no es un regreso, un retorno, un volver por las urnas o por los votos, es -y ahí está la agudeza de Iván de la Nuez- una resurrección estética.

De pronto, lo ruso está por todos lados.

Putos rusos.

Exposiciones, libros (Limónov), cosmonautas (“detecto cierta condescendencia con los cosmonautas), putas también pero Iván no lo dice; muñecas y ese libro de Fontcuberta sobre el astronauta que nunca existió/ y nunca existió.

El ensayista nos lleva por un sinfín de referencias soviéticas, entre las que sólo echo de menos algún poema de Manuel Vilas, aquel en el que alababa los chándales de la CCCP, verbigracia.

En realidad, opino, todos los vaivenes de las ideologías, el que ahora haya más fachas o más rojillos, que vote uno a estos o a los otros, siempre tiene que ver con cómo quedan los bigotes, los sombreros, con poses políticas y días en el hipódromo o -por el contrario- en el patio Maravillas. Los jóvenes, mayormente, son adictos a votar según les salga más resultón en la discoteca ir de señorito o de revolucionario. Dije.

Luego, hacia el final, se habla de todo un poco. 15M, Reagan, la momia de Lenin.

Un surtido.

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4 respuestas a El comunista manifiesto, de Iván de la Nuez

  1. Anónimo dijo:

    echo de menos es sin h

  2. Peláez dijo:

    Efectibamente. Es “heco de menos”.

  3. En general comparto muchas de las ideas de Iván en lo que respecta el análisis sobre cómo los ideales comunistas se han “insertado” en la dinámica del mercado y monetizados como nostalgia. Creo sin embargo, que las obsesiones del mercado con objetos de nostalgia y con fantasmas del pasado que son re-estetizados tiene su propia historia independiente de los conflictos ideológicos y políticos durante y después la guerra fría. En muchos casos, todo lo que el mercado de hoy vive, re-vive y hiper-vive como fenómeno “retro” habla de los fantasmas productivos de una economía de mercado que ya no habla tanto en el lenguaje de la producción como lo hace en el lenguaje de la circulación y la distribución de objetos de consumo.

    El capitalismo de hoy en día en un capitalismo que vive de sus fantasmas y re-vive en “carne y hueso” productos y personas (celebridades) desde esos fantasma. En tal sentido el fantasma del comunismo, manifiesto o no, es uno de los tanto fantasma, que los procesos acelerados de circulación y consumo de información producen hoy por hoy. Si analizáramos tal proceso como lo describe Marshall McLuhan en su libro, Laws of Media, no seria difícil ver cómo toda esta nostalgia y todos estos fantansma de la producción (fantasmal) del mercado (siempre produciendo mucho mas productos y deseos de los que se necesita) son partes de los procesos general que McLuhan nominó como: obsolescence, retrieval, enhancement y reversal de la tecnología. La nostalgia comunista a mi entender es sólo una especie de subgénero de la nostalgia general por el pasado que los propios procesos tecnológico producen. Aún así me parecen que el análisis de Iván toca aspectos de esos fantasmas que son merecedores de aguda atención.

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