La calle Great Jones, de Don DeLillo

Un Don DeLillo del 73, o sea, un Don con 37 los años nada más, encontramos en La calle de Great Jones, traducida por primera vez en España para deleite de lectores que no atienden a las tramas, yo mismamente.

Don DeLillo, con William T. Vollmann son, dentro de las inacabable inagotable ingestionable nómina de autores yankis voceándonos desde todos los sellos de España y desde todos los periódicos y desde todas las librerías y cabe todas las posteridades (pausa: ,) los mejores. Hay que leer Europa Central y Submundo, y luego todo lo demás, y luego venirse a este post sobre la 3ª novela de Don.

Ding dong.

Va de Lou Reed. No va de Lou Reed, pero podemos aprovechar los funerales, la caída, la biografía de la leyenda para leer y sobreleer La calle de Great Jones, donde también tenemos a una estrella del rock de los años setenta transcendiéndose a sí mismo y haciendo del hotel la nueva territorialidad del talento.

El prota -un cantante de éxito insufrible- se retira, y entonces muchos y tantos va a verlo y a soltarle diatribas o misterios, filosofías y mundologías, en diálogos extensos y de parlamento nutrido. Es el mejor DeLillo, ese de hablar como nadie habla, ese poner la profundidad -la reflexión profunda- en boca de los personajes, para crear escenas absurdamente cotidianas en su snobismo. La película de dibus raros de Linklater, Waking life, es un poco lo mismo.

Amén de lindezas sin par sobre la fama, encontramos ocurrencias disolventes como la de un escritor inédito que anda acuñando un género literario nuevo: “la novela infantil pornográfica”. Glups.

Luego aparece la trama, hacia el final, con matones y malotes y una droga X que hay que conseguir y usufructuar. Ahí ya nos da un poco todo lo mismo, páginas 200 a 300, porque DeLillo se lee -como (se ve) su propia película Cosmópolis– para el subrayado, la idea espigada y el asombro de la complejidad.

Nada malo, este libro.

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4 respuestas a La calle Great Jones, de Don DeLillo

  1. srcocodrilo dijo:

    Waking life, respect.

  2. Mr. Toomey dijo:

    No podría estar más de acuerdo con su apreciación de DeLillo. Me ha hecho mucha gracia (casi ilusión) cuando me he encontrado con algún lector que se quejaba de que los diálogos de DeLillo son muy malos, que nadie habla así en la vida real. Son este tipo de lectores los que hacen un daño terrible a la literatura, los que no se enteran de nada. Yo cuando quiero diálogos de verdad, “realistas”, me voy a un bar a escuchar las gilipolleces que dice la peña.

  3. Lansky dijo:

    Ponte de pie, Malherido, cuando le intentes hacer una crítica a de Lillo

  4. Lewis Fuckermann dijo:

    Joder, el Lansky viene, te suelta una (merecida) hostia y se va, qué tío, y encima ya no apareces en su lista de blogs.

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